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El confinamiento redujo el número de personas que abandonaban Urgencias antes de ser atendidas, según concluye un estudio de la ULPGC
Los investigadores compararon la actividad de los hospitales universitarios de Ancona y Gran Canaria antes y después de la pandemia
La ULPGC, junto al Servicio Canario de Salud e investigadores de las Universidades de Ancona, Milán y Bolonia (Italia), lidera un estudio que compara el número de personas que abandona los hospitales sin ser atendidos por los Servicios de Urgencia. Este estudio se ha realizado en dos hospitales universitarios (el de Ancona, en Italia, y el Doctor Negrín, en Gran Canaria) antes, durante y después de la pandemia de Covid-19, a fin de conocer de qué forma el confinamiento alteró los patrones de conducta de la población hacia estos servicios hospitalarios. Los autores buscan comparar estas tasas en dos entornos europeos en periodos similares.
La conclusión más destacada es que esa tasa de abandono del servicio antes de la atención se redujo durante la etapa del confinamiento, es decir, las personas que acudieron a Urgencias durante estos periodos (del 9 de marzo al 3 de mayo de 2020, en Italia, y del 14 de marzo al 10 de mayo de 2020, en Gran Canaria) fueron menos propensas a marcharse sin haber recibido atención, en comparación con las cifras del mismo periodo de 2019 y de 2021.
En el caso concreto de Gran Canaria, en este lapso de tiempo en 2019 un 4% de las personas que acudieron a Urgencias se fueron antes de ser atendidas, en 2020 (durante el confinamiento), esa cifra bajó al 2’6%, y en 2021, volvió a subir hasta el 4%. Del análisis de los datos en ambos hospitales, los investigadores han hallado que los varones entre 17 y 43 años con un código más bajo en el triaje (la valoración que determina la urgencia de la atención sanitaria) fueron los más propensos a irse de Urgencias antes de haber sido vistos por un médico.
La presión asistencial sobre los servicios de Urgencias ha sido uno de los problemas más significativos en los sistemas de salud pública, con un alto impacto económico y sanitario; por este motivo, los investigadores quisieron analizar cómo la pandemia modificó la conducta de los pacientes hacia este servicio, y si bien consideran que se requiere aún más investigación para determinar si estos cambios se deben a diferencias en la organización de la Atención Primaria, sí afirman que los datos obtenidos son un punto de partida para formular medidas adecuadas en este nivel del sistema sanitario que permitan reducir la presión sobre las Urgencias, así como para mejorar la concienciación pública y profesional sobre las vías de atención adecuadas ante las distintas dolencias y el papel de los sanitarios en cada una de ellas.
La recoge los resultados de este trabajo, que por parte de la ULPGC lleva la firma del Catedrático en Salud Pública y Medicina Preventiva, Lluís Serra Majem y de las investigadoras Laura Tomaino, adscrita al Instituto Universitario de Investigaciones Biomédicas y Sanitarias (iUIBS), y de Silvia Rodríguez Mireles, adscrita al Grupo de Investigación Reconocido “Economía de la Salud y Políticas Públicas”. El estudio cuenta también con la participación de la Università Politecnica delle Marche (Ancona), las Universidades de Milán y Bolonia, y el Departamento de Epidemiología y Prevención del Servicio Canario de Salud.
La ULPGC, junto al Servicio Canario de Salud e investigadores de las Universidades de Ancona, Milán y Bolonia (Italia), lidera un estudio que compara el número de personas que abandona los hospitales sin ser atendidos por los Servicios de Urgencia. Este estudio se ha realizado en dos hospitales universitarios (el de Ancona, en Italia, y el Doctor Negrín, en Gran Canaria) antes, durante y después de la pandemia de Covid-19, a fin de conocer de qué forma el confinamiento alteró los patrones de conducta de la población hacia estos servicios hospitalarios. Los autores buscan comparar estas tasas en dos entornos europeos en periodos similares.
La conclusión más destacada es que esa tasa de abandono del servicio antes de la atención se redujo durante la etapa del confinamiento, es decir, las personas que acudieron a Urgencias durante estos periodos (del 9 de marzo al 3 de mayo de 2020, en Italia, y del 14 de marzo al 10 de mayo de 2020, en Gran Canaria) fueron menos propensas a marcharse sin haber recibido atención, en comparación con las cifras del mismo periodo de 2019 y de 2021.
En el caso concreto de Gran Canaria, en este lapso de tiempo en 2019 un 4% de las personas que acudieron a Urgencias se fueron antes de ser atendidas, en 2020 (durante el confinamiento), esa cifra bajó al 2’6%, y en 2021, volvió a subir hasta el 4%. Del análisis de los datos en ambos hospitales, los investigadores han hallado que los varones entre 17 y 43 años con un código más bajo en el triaje (la valoración que determina la urgencia de la atención sanitaria) fueron los más propensos a irse de Urgencias antes de haber sido vistos por un médico.
La presión asistencial sobre los servicios de Urgencias ha sido uno de los problemas más significativos en los sistemas de salud pública, con un alto impacto económico y sanitario; por este motivo, los investigadores quisieron analizar cómo la pandemia modificó la conducta de los pacientes hacia este servicio, y si bien consideran que se requiere aún más investigación para determinar si estos cambios se deben a diferencias en la organización de la Atención Primaria, sí afirman que los datos obtenidos son un punto de partida para formular medidas adecuadas en este nivel del sistema sanitario que permitan reducir la presión sobre las Urgencias, así como para mejorar la concienciación pública y profesional sobre las vías de atención adecuadas ante las distintas dolencias y el papel de los sanitarios en cada una de ellas.
La recoge los resultados de este trabajo, que por parte de la ULPGC lleva la firma del Catedrático en Salud Pública y Medicina Preventiva, Lluís Serra Majem y de las investigadoras Laura Tomaino, adscrita al Instituto Universitario de Investigaciones Biomédicas y Sanitarias (iUIBS), y de Silvia Rodríguez Mireles, adscrita al Grupo de Investigación Reconocido “Economía de la Salud y Políticas Públicas”. El estudio cuenta también con la participación de la Università Politecnica delle Marche (Ancona), las Universidades de Milán y Bolonia, y el Departamento de Epidemiología y Prevención del Servicio Canario de Salud.
Fuente: ULPGC Noticias
La Red CIDE es una iniciativa de la Consejería de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura del Gobierno de Canarias, impulsada a través de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (ACIISI), y cofinanciada por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, con una tasa de cofinanciación del 85% en el marco del Programa FEDER Canarias 2021-2027.